La educación superior a distancia es un pilar fundamental del Sistema Universitario Español (SUE): en el curso 2023-2024, 316.212 personas estudiaban en universidades españolas a distancia, lo que supone el 18% del alumnado universitario. En España, a fecha de julio de 2026, hay 9 universidades a distancia (1 pública y 8 privadas) de las 99 universidades (50 públicas y 49 privadas) que conforman el Sistema Universitario Español.
En este artículo, portavoces de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), reflexionan acerca de sus modelos de enseñanza, sus valores diferenciales y cómo adaptan la inteligencia artificial y contribuyen a la formación a lo largo de la vida.
Flexibilidad, inclusión y conexión con la empresa
Fundada en 1972 con el objetivo de universalizar la educación superior, la UNED fue la primera universidad pública a distancia en España. En el curso 2025-2026 estaban matriculados 155.456 estudiantes, distribuidos en 30 grados, dos dobles grados oficiales y 75 másteres oficiales. Juan Manuel Lacruz, vicerrector de Ordenación Académica de la UNED, destaca el coste público, la inclusividad y el modelo particular de enseñanza entre sus principales valores diferenciales:
«El alumno puede cursar la materia íntegramente online, pero también puede acudir presencialmente a las tutorías que se imparten en los 61 centros asociados en territorio español. Y las personas con discapacidad o de colectivos vulnerables encuentran aquí todas las facilidades para acceder a la educación superior. El 40% de estudiantes de formación superior con discapacidad están en la UNED”.
Juan Manuel Lacruz, vicerrector de Ordenación Académica de la UNED
La Universitat Oberta de Catalunya (UOC), creada en 1995 en Cataluña, se define como la primera universidad 100% online del mundo. Con una oferta formativa de 30 grados, 6 dobles titulaciones y 56 másteres universitarios, en el curso 2025-2026, la UOC ha formado a 97.400 estudiantes de grado y a más de 38.500 de máster que forman parte de una comunidad educativa, según apunta Teresa Guasch, vicerrectora de Docencia y Aprendizaje de la UOC:
“En la UOC entendemos que la educación en línea no es solo acceso a contenidos, sino formar parte de una comunidad de aprendizaje que acompaña a la persona durante toda su trayectoria académica y profesional. En lugar de definirnos como universidad a distancia lo hacemos como universidad online, cercana estés donde estés, sin distancias y basada en el acompañamiento”.
Teresa Guasch, vicerrectora de Docencia y Aprendizaje de la UOC
Creada en 2008, la UNIR cuenta con más de 100.000 estudiantes matriculados en 59 grados, 223 másteres oficiales y 4 doctorados, con presencia en España y una creciente proyección internacional. Su vicerrector de Ordenación y Planificación Académica, Rubén González, señala su modelo de enseñanza flexible, atención personalizada e innovación docente:
“La universidad en línea no elimina exigencia; elimina barreras. Permite que estudiantes de distintas edades y circunstancias puedan acceder a una formación rigurosa, personalizada y compatible con el resto de sus responsabilidades. Además, la tecnología permite realizar un seguimiento individualizado del aprendizaje que, en muchos casos, resulta más intenso y constante que en modelos convencionales”.
Rubén González, vicerrector de Ordenación y Planificación Académica de UNIR
Por su parte, la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) cuenta con 3.390 estudiantes de grado, 5.271 de máster y 173 de doctorado, con un modelo centrado en la empleabilidad de sus estudiantes y en la colaboración con las empresas según destaca Eugenio Lanzadera, rector del grupo educativo CEF – UDIMA:
“Cuando se imparte clase hay que pensar cómo le va a servir al alumno en su carrera profesional. Hay muy poca gente que estudie por hobby, todo el mundo cuando estudia quiere mejorar su vida y la forma más directa de mejorar es a través de la mejor educación. Intentamos que las empresas que suponemos que van a ser empleadores de nuestros alumnos estén presentes en el programa que estudian”.
Eugenio Lanzadera, rector del grupo educativo CEF – UDIMA
Adaptación a la IA y formación continua para adaptarse a un contexto cambiante
La universidad a distancia comparte muchos de los retos que actualmente afronta el sistema universitario presencial, como la adaptación a la IA y el encaje entre la oferta formativa y el mercado laboral. En opinión de todos los portavoces consultados, la IA es una oportunidad estratégica para mejorar la calidad educativa de la universidad y permite una mayor personalización de los estudios. Para Juan Manuel Lacruz, de UNED, supone una ventaja para estudiantes y profesores:
“La IA puede permitir seguir el progreso del estudiante a tiempo real y saber cuándo alguien se está quedando atrás. Con la ayuda de la IA, el tutor puede dar respuestas inmediatas a las inquietudes del estudiante y puede ayudar al docente a automatizar algunas tareas, con lo que dispondrá de más tiempo para mejorar otras”
Juan Manuel Lacruz, vicerrector de Ordenación Académica de la UNED
Eugenio Lanzadera, de CEF-UDIMA, destaca asimismo la importancia de un uso racional:
“Es un reto saber aplicar la IA de forma que complemente el aprendizaje, sirva como recurso para entender y valorar su correcta y óptima utilización, y siempre que se haga de una forma ética y respetuosa con las normas de la profesión y los derechos de los demás, sin faltar a la verdad”.
Eugenio Lanzadera, rector del grupo educativo CEF – UDIMA
La IA está transformando la educación superior, pero también el mercado laboral, y es en la formación y actualización de los profesionales donde la universidad puede ocupar un lugar preferente. Rubén González, de UNIR, cree que los retos que la IA plantea con la evaluación o el uso responsable pasan por integrarla adecuadamente en los procesos y no por limitar su uso. Afirma quela inteligencia artificial está transformando profesiones enteras, y que la universidad a distancia tendrá un rol determinante en la formación continua para adecuarse al contexto cambiante:
“La IA obligará a millones de personas a actualizar sus competencias varias veces a lo largo de su vida laboral. La universidad del futuro no será un lugar al que se accede durante unos años, sino un acompañamiento continuo a lo largo de toda la vida profesional”.
Rubén González, vicerrector de Ordenación y Planificación Académica de UNIR
En la misma línea, Teresa Guasch, portavoz de la UOC, cree que la IA está acelerando el proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida, tanto para los jóvenes que buscan mejorar su empleabilidad como para los mayores de 50 años que pueden reorientar su carrera:
“Muchas profesiones están cambiando y surgen nuevas ocupaciones que requieren competencias digitales, pensamiento crítico, adaptación y aprendizaje continuo. Las universidades a distancia responden con microcredenciales, formación modular y programas flexibles, que permiten adquirir competencias concretas en periodos más cortos”.
Teresa Guasch, vicerrectora de Docencia y Aprendizaje de la UOC
Las universidades a distancia también adaptan su oferta formativa y sus estrategias a la IA: la UNED lanzará un grado oficial en Ingeniería en Inteligencia Artificial para el curso 2026-2027, y la UOC ha creado la iniciativa uoc.Ωmega para repensarse como una universidad nativa en IA.
Universidad a distancia: cada vez más global y cercana a más estudiantes
La universidad online elimina fronteras geográficas y territoriales: en el caso de UNIR más de la mitad de los estudiantes son internacionales, mientras que la UOC tiene a alumnos de 130 países. En términos generales, la universidad a distancia se erige como una herramienta clave para expandir y democratizar la educación superior, según subraya el rector de CEF-UDIMA:
“La universidad online permite una formación equivalente a todos los estudiantes, independientemente del país o región donde se encuentren, pero obteniendo la riqueza de la experiencia, puntos de vista, problemas y soluciones de las personas que viven y/o trabajan en cualquier parte del mundo, siempre que conozcan nuestro idioma”.
Eugenio Lanzadera, rector del grupo educativo CEF – UDIMA
La universidad a distancia ha ganado atractivo en nuestra sociedad, según señala el vicerrector de Ordenación Académica de la UNED, quien destaca la aceptación que este modelo tiene en nuestro país:
“Aunque en la franja de edad de estudiantes jóvenes no se puede obviar la tendencia demográfica con un decrecimiento constante en los últimos años, España es el país con más estudiantes matriculados en programas online (casi 340.000 estudiantes). La necesidad de formación continua a lo largo de la vida es uno de los factores que pueden contribuir al incremento de estudiantes a distancia o de un modelo semipresencial como ofrece la UNED”.
Juan Manuel Lacruz, vicerrector de Ordenación Académica de la UNED
De igual opinión es la vicerrectora de Docencia y Aprendizaje de la UOC, quien apunta a un crecimiento, tanto en número de estudiantes como en su papel dentro del sistema educativo:
“Aprender será un proceso continuo a lo largo de toda la vida. Esto hará que muchas personas alternen formación y trabajo de manera constante, aumentando la demanda de formación flexible, modular y personalizada. De este modo, la universidad en línea ya no es una alternativa, sino una pieza estructural del aprendizaje permanente”.
Teresa Guasch, vicerrectora de Docencia y Aprendizaje de la UOC:
Para el vicerrector de Ordenación y Planificación Académica de UNIR, la universidad a distancia se adecua a las necesidades de los estudiantes más jóvenes:
“Las nuevas generaciones son nativas digitales y esperan experiencias de aprendizaje más personalizadas, accesibles y adaptadas a distintos ritmos de vida. Probablemente veremos una convergencia progresiva entre los modelos presenciales y online. La cuestión ya no es si la educación será digital, sino en qué medida lo será”.
Rubén González, vicerrector de Ordenación y Planificación Académica de UNIR
Los expertos consultados comparten la opinión de que la universidad online ganará protagonismo en los próximos años, acercando las distancias entre profesionales de todas las edades y la formación universitaria.