El Informe CYD 2025, el informe de referencia de la universidad española, analiza en su primer capítulo la composición y la situación del Personal Docente e Investigador (PDI) en las universidades. Las cifras del curso 2023-2024 muestran un crecimiento del PDI, impulsado especialmente por las universidades privadas, y ponen de manifiesto la necesidad inminente de un relevo generacional, ya que la edad media del PDI del sistema universitario español se sitúa cerca de los 50 años. El análisis también revela otros retos que afronta el PDI como la brecha de género, que se da tanto en el acceso a los puestos de mayor responsabilidad (la presencia de la mujer mengua a medida que avanza su categoría profesional) como en la menor presencia femenina en las áreas STEM.
Crecimiento de la plantilla impulsado por la universidad privada
En el curso 2023-2024, 141.887 docentes formaban parte del PDI de las universidades españolas, un 20,1% más respecto al curso 2015-2016. Este crecimiento está ligado especialmente al auge de las universidades privadas, donde ha habido un incremento del 63,7% del PDI (+12,8% en las públicas); representando ya el 19,7% del PDI total del Sistema Universitario Español (SUE). A nivel global, en el curso 2023-2024 las mujeres representaban el 44,6% del total del PDI (+3,7 puntos desde 2015), con mayor porcentaje en las privadas (47% vs. 44% en las públicas).

Más de 2 de cada 10 docentes de la universidad pública tienen 60 años o más
La edad media del profesorado universitario se sitúa en los 49,5 años, y el 18,7% tiene 60 años o más. El envejecimiento es más acusado en la universidad pública, donde la edad media es de 50,4 años, frente a los 45,7 años en la privada. En los centros propios de las universidades públicas, el 21,3% del PDI supera los 59 años y el 34,9% está en la franja 50-59, lo que anticipa una renovación necesaria del 56,2% de la plantilla antes de 2045.

En perspectiva internacional, se constata que España cuenta con una de las plantillas más envejecidas de Europa: casi la mitad del PDI (49,6%) tiene 50 años o más, frente al 38,6% del promedio de la UE. Además, España ha sido el cuarto país con mayor envejecimiento del profesorado desde 2015.
Para abordar el relevo generacional, se ha lanzado el Programa María Goyri, que financiará unas 5.600 plazas de ayudante doctor en las universidades públicas, aunque según advierte el Informe CYD 2025, su eficacia es limitada ya que los contratos son temporales y sin garantía de estabilización, dependen de acreditaciones posteriores, y la retribución (unos 30.000 euros brutos anuales) resulta poco competitiva en el contexto internacional, lo que dificulta la atracción y retención de talento. Montse Álvarez, autora del Informe CYD 2025, aboga por políticas más ambiciosas y estructurales para captar talento docente en las universidades:
“Se requiere de políticas más ambiciosas y estructurales, con medidas de estabilización a largo plazo, mayor dotación presupuestaria, eliminación de barreras estructurales y un entorno universitario más competitivo, transparente y meritocrático. En este sentido, incluso podría incentivarse financieramente a aquellas universidades que gestionen eficazmente sus plazas de reposición de profesorado en los próximos años, implementando políticas sólidas para la atracción y retención de talento académico, siguiendo modelos exitosos como ICREA en Cataluña o Ikerbasque en el País Vasco”.
La presencia de la mujer disminuye a medida que avanza la categoría profesional
Las mujeres representan el 44,6% del total del PDI, una cifra que ha crecido ligeramente (3,7 puntos porcentuales) respecto al curso 2015-2016. Si bien se observa que en las etapas iniciales de la carrera académica hay paridad entre hombres y mujeres, a medida que avanza el nivel profesional, la presencia de ellas disminuye: las mujeres ocupan menos del 35% de las cátedras y, en los cargos de gobierno, solo representan el 27% de los rectorados. También hay una presencia desigual en función de los ámbitos de conocimiento: hay una alta presencia de PDI femenino en Educación y Salud (más del 50%), pero una presencia menor en áreas como Ingeniería (25,7%) e Informática (20%), una polarización que se está ampliando desde el curso 2015-2016. Montse Álvarez apunta algunas propuestas que pueden ayudar a revertir estas cifras:
“Es necesario seguir revisando los criterios de promoción del PDI, establecer cuotas en los procesos de selección, fomentar una mayor transparencia en dichos procesos, facilitar una conciliación corresponsable y aplicar evaluación con perspectiva de género. Para conseguir una mayor presencia de la mujer en áreas STEM es clave actuar desde edades tempranas, fomentando en las niñas el interés por estas áreas, visibilizar referentes femeninos cercanos, revisar materiales educativos, eliminar estereotipos y ofrecer incentivos para promover el acceso y permanencia de las mujeres en carreras con baja representación femenina”.

Hacia una mayor estabilidad del PDI: nuevas figuras contractuales
Según datos del curso 2023-2024, a nivel global, el 56,7% del PDI trabaja a tiempo completo, y el 60,3% tiene plaza estable. En las públicas, el 61% trabaja con dedicación completa, pero menos del 55% forma parte de la plantilla permanente. En las privadas, en cambio, menos del 40% trabaja a tiempo completo, pero más del 85% tiene contrato indefinido.
Con la aparición de nuevas categorías laborales en la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), en 2023-2024 se frena la caída de los funcionarios, descienden los asociados, y se incrementan las figuras de ayudante doctor, lector y sustituto, así como los permanentes laborales catedráticos y titulares, además de la nueva categoría de profesor distinguido.

Cerca de un 67% del PDI trabaja en la universidad donde leyó su tesis
El Informe CYD 2025 también analiza la actividad investigadora y la movilidad del profesorado: el 88,5% del profesorado funcionario tiene al menos un sexenio de investigación reconocido, con un promedio de 3,16 sexenios por docente, lo que indica una mejora en la acreditación de la actividad investigadora.
El 66,8% del PDI doctor trabaja en la misma universidad donde leyó su tesis. Esta cifra es más alta en las universidades públicas (73%) y, aunque ha descendido ligeramente en los últimos años (-2,4 puntos desde 2015), la situación de endogamia sigue siendo un rasgo estructural del sistema.
Para conocer en detalle todos los datos sobre el PDI en la universidad española se puede acceder al apartado 1.3 del Capítulo 1 del Informe CYD 2025, que también aborda otros aspectos como la oferta formativa, el perfil del alumnado y la financiación de la universidad.
Capítulo 1 La universidad española oferta académica, organi…